No me importa admitir que estoy loca, me cuesta tan poco confesar mi dependencia a los sueños y fantasías...
Se me hace demasiado sencillo escribir incoherencias y rehuir de la cordura.
Pero a fin de cuentas quizá este estado es lo más cerca que estaré nunca de una verdadera aventura, de esas que ya sólo existen en las mentes de unos pocos capaces de prescindir de todo menos de los desvarios. Personas que, como Alicia, Prefieren habitar un mundo de maravillas.

